En 2022, los artistas César Noyola y Teresa Tavera fueron invitados a la primera expedición "Campos Erráticos", donde presentaron su proyecto y compartieron sus experiencias. La práctica de Periférica Educativa Experimental se sitúa en la intersección de la pedagogía crítica y la escultura social. Noyola y Tavera conciben el arte como un proceso colectivo que surge de las experiencias cotidianas en el barrio de Maneadero en Ensenada, Baja California, una zona mayoritariamente agrícola, socioeconómicamente desfavorecida y marcada por la adicción juvenil. Desde 2020, inicialmente como respuesta a la interrupción de la educación causada por la pandemia, el colectivo ha invitado a un grupo de niños de la escuela a crear un espacio libre de violencia donde puedan realizar esculturas con arcilla formada a partir de la tierra circundante. Las esculturas se cocían a cielo abierto y se intercambiaban por alimentos, estableciendo una economía de reciprocidad que contribuye al sustento familiar. Esto dio lugar a reuniones semanales para el juego, la expresión creativa y el intercambio de experiencias. Su proyecto más reciente, Cocina Ígnea, se inspiró en un niño que comía piedras para saciar su hambre. Esta imagen suscitó reflexiones sobre las formaciones geológicas de la región y replanteó la cocina como una práctica comunitaria donde convergen la comida, la narración y la escritura.