Dead Letter Office, 2026

Oficina de cartas muertas (1997), de Allan Sekula, se desarrolla como una narrativa fotográfica dividida en la que los escenarios políticos y económicos de San Diego y Baja California se entrecruzan en una geografía compartida. Entre San Diego y Ensenada, zonas industriales, maquiladoras, cruceros, presencia militar e infraestructura marítima conforman un único sistema de influencia. La dinámica de poder que subyace al comercio global en el Pacífico y el turismo está determinada por la economía política.

En este terreno cambiante, los espacios de ocio y producción se confunden. Los cruceros navegan junto a puertos industriales, las fábricas y maquiladoras se encuentran al alcance de la vigilancia naval, y la ruta costera entre San Diego y Ensenada se convierte en un corredor donde mercancías, trabajadores e imágenes circulan juntos. El ensayo de Sekula no se limita a documentar estos sitios; revela un territorio estructurado por regímenes superpuestos de movilidad y control, donde la promesa del intercambio global permanece inseparable de las condiciones de trabajo y poder que la sustentan.